Me acompaña el silencio, necesario. Es mi poema diario, voluntario… el amor a las palabras, a tu mirada que habla. Soy un tigre de papel; que te ama cuando ladra.
Me sonríen tus ojos, me traen me llevan, me acarician. Tus besos me columpian, llevándome a un mar, de placer y deseo. Se me lleva tu voz, y te sigo, donde quieras llevarme. Me sonríen los versos, y escribo, por decirte amor, entre beso y beso…
Para la soledad, canto, vuelo y opino, para la soledad, incierto es mi destino. Entre tus manos voy, y por los besos vengo, el mar de lo que soy, muy despacio entretengo.
Ligera como una pluma, me dibujé un tatuaje, mi voz se llenó de espuma, una luna para el viaje. Ligera como la bruma, amaneció la mañana, me preparé el equipaje, la sonrisa y un brebaje, a protegerme del sol. Los barcos salen temprano, a faenar en el mar, mi piel espera en la playa, a que vuelvas de pescar.
La incertidumbre genera versos; el hambre ingenio. De ti sentimientos, trabajando a destiempo, con una mano escribo, con la otra siento… pensamientos al alba, luces de mar en calma, y el silencio al viento.
Un callado silencio, inunda la mañana; y la voz que yo amo, refleja en mi ventana. Un callado suspiro, en tus manos desgranas, y me subes al cielo, un placer de campana.
La luna al revés, en esta noche, ya lo ves, no es un reproche. ∞ Paraíso de gatos, lo sabe Isabel, para estos ratos, tigres de papel… ∞ Sueños de luna, por tu piel, esta noche o ninguna, caricias de miel. ∞ Desnudarme por dentro y por fuera, en esta noche oscura, hago el amor a tu manera, y me llenas de hermosura…