En las manos, se leia la esperanza soñadora, aquel gesto, que enviaba, señales del amor, cruzando el alba. En las manos, las palabras, se perdían, abrazando los suspiros, agarrandose a las huellas, que dejaban tus miradas, entre besos. Aquellas que suspiraban, acariciando la piel, entre las nubes en calma. Se deslizaban los dedos, como barcos. Entre palabras, los versos enamorando. Y las manos, sosteniendo, el tiempo, que transcurría muy quedo.