Un revuelo de palomas, mi sexo si lo tocas… Tus caricias me deshojan; temblando, me despojas, llenándome de luz, gritos intensos, escapan por la boca; ya te siento… Siempre dentro.
Te sueño, me entretengo imaginándote… Te deseo, me entretengo, dibujándote el perfil izquierdo. Te escribo , palabras en verso, vuelan en el papel, buscándote… Felizmente los hilos amorosos de mis besos, y tus manos, son una danza, entre nubes y crepúsculos, tejiéndose…
En tus ojos ya veo, las miradas del tiempo, que cantan el encuentro. Se mezclan en el fuego, los besos , sentimientos… El viento lleva notas, músicas de silencio… Presiento, siento versos, como gacelas mansas, palabras que vivieron, acariciando el alma, Entre tu vientre incierto, curando las heridas, vienen del amor nuestro… Y de nuevo ya siento, navegando mi cuerpo, entre las nubes blancas, que me dicen, te quiero…
La di olas al mar, me dio agua y sosiego… Paseos en la noche, despacio y en silencio. Quiero llevar tu voz, quiero sentir el viento, de nuevo entre las alas, que me llevan muy lejos…
En tu mirada hay deseo, en tu mirada hay amor, aunque tú no me lo digas… En tus caricias, anhelo, en tus besos hay pasión. Y por todas estas cosas, yo te canto esta canción.
Hacer un poema, pintar un cuadro, llorar frente al mar, suspirar en el ocaso… Desahogos. esperar, esperar, confiar. Algo ocurrirá inesperadamente; ahora ya no somos los mismos. El poema sigue, y el mar, y el sol, el atardecer…