domingo, 26 de septiembre de 2010

CARPE DIEM 4

Capítulo 21

Todas, todas las guerras, son inútiles, una puta mierda. Olían a muerto y carne quemada.
El padre de Fernandina , fue a Rusia a perseguir a los rojos. Le hirieron en un brazo; perdió la novia y la vergüenza.
Así las cosas, torcidas, no hubo forma de enderezar los caminos de la ignominia.
Todo eran equívocos; una espiral de errores, le llevó a embarazar a la que sería su esposa, Goyeta. Se casaron a la fuerza , porque así lo mandaba la puta madre iglesia, y la abuela de marras.
A los nueve meses, nació Fernandina .En casa de la abuela Eloisa; eran las siete de la tarde, y se apagó la luz.
Lo que vino después, lo estoy contando.




Capítulo 22

De cualquier forma, el hecho de arrastrar los pies cuando anda, es una expresión inequívoca de la indolencia y abandono en el que la nieta se había sumido.
Acompañado de suspiros profundos y matinales, la convertían en un personaje extraño, e irremediablemente lejano.
La realidad la dejaba cada vez más insensible, no le emocionaban los contenidos y sucesos informativos, fueran o no impactantes. Se la traía floja la humanidad.
Debido a los palos recibidos y a la infamia, en sus escasos dieciséis años, había construido un duro caparazón de supervivencia tortuguíl , que impedía entrar o salir nada.
De esa guisa, resultaban comprensibles, sus movimientos y pensamientos, maquinados a conciencia, premeditados, alevosos…
Nada quedaba al azar.
Solo las tormentas y el amanecer.

Capítulo 23

Las sonrisas eran cada vez más escasas; a pesar de que a sus amistades les encantaba. Era, dicen lo mejor que tenía.
Ella, por venganza, las guardaba, solo las mostraba en contadas ocasiones. Cuando era del todo inevitable prodigarlas, ante la visión de la belleza, muchas veces cargada de ironía.
O cuando el amor que sentía, era superior a la rabia y el instinto asesino que tan libremente corría por sus venas.
Todo hay que decirlo, las amistades disfrutaban de lo lindo, viéndola reír a carcajada limpia.
Era uno de sus mejores momentos.
Fernandina, a ratos, solo a ratos, era feliz, seriamente feliz…¡
Vio una mariposa y escribió: ¡Que valor tienes cabrona, subir hasta el quinto piso, y colarte en mi ventana¡¡

4 comentarios:

  1. a Fernandina, le salieron muchos hermanos, yque remedio tubo que cuidar de ellos y eso là hizo enormemente feliz... junto asu madre y sus hermanitos

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    1. ja,ja,ja,ja,ja,ja, a ratos sí...!!! Petons

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  2. ja,ja,ja,ja,ja,ja, a ratos sí...!!" Petons

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  3. ja,ja,ja,ja,ja,ja, a ratos sí...!!" Petons

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